Para mi amigo Mario Useche
Hola a todos, les comento que hace poco me puse a pensar en aquellas personas a las cuales siento que había decepcionado bastante, y la verdad encontré que el primero de mi lista debía ser Mario Andrés Useche, yo sé que para muchos que me conocen el es un perfecto desconocido, pero para mi es un gran amigo de mi colegio y sobretodo lo fue por muchos años y en mi opinión lo sigue siendo.
Con el jugábamos baloncesto (por cierto el era mejor) aun que la verdad siempre le ganaba.
Me acorde en estos días de una excursión que hicimos al parque nacional, en la cual nos atracaron.
Para todos fue más o menos así la historia.
Un día estábamos Mario y yo de camino a su casa ya que me había invitado a jugar en su computadora. Para esa época, más o menos en 1994. No es que fueran muy comunes los computadores, como lo es ahora, por lo cual era la re invitación. Y eso si para que no la iba a desaprovechar. Si alguna vez alguien se había preguntado quien me indujo a los juegos de computadora, pues he hay la respuesta.
Cuando llegamos, chanflee. Estaba súper inundado el apartamento, el estupido vecino del piso de arriba había dejado el grifo del agua abierto y había inundado su apartamento, el agua se filtro e inundo el apartamento de Mario. Y lo peor no pudimos llegar a jugar en el computador y nos tocó ponernos a trapear, pero lastimosamente no se podía, por que era entopetado el apartamento, así que toco empezar a sacar los tapetes, que pesaban full con el agua, y a trapear, fue un asco esa noche. Pero después de terminar salimos a la terraza de su apartamento, y había una luna severa y nos propusimos que al otro día íbamos a ir al parque nacional y que íbamos a llegar a la cima, mala idea.
Al siguiente día, realmente nos fuimos al parque nacional. Mario se llevó su pinta de explorador, chaleco al estilo paz verde, su navaja suiza, una cámara fotográfica, buenos tenis una maleta de cuero y quien sabe cuantas cosas más. Así que nos encontramos más o menos en la carrera 7 con calle 35.
Empezamos nuestra escalada a la cumbre de esa súper chévere montaña, primero pasamos por la zona de juegos infantiles que queda sobre la 5, después caminamos un poco y subimos por el lado de los carabineros. Posteriormente pasamos la circunvalar.
Bueno en esta parte de la historia cabe aclarar que yo conocía el camino ya que vivo a menos de 5 min del parque y cuando era un joven aún entre las verdes ramas del parque crecí, por lo cual yo ya había subido y conocía una ruta.
Después de la circunvalar, vaya que paseo, empezamos a subir, yo conocía un camino muy rápido y fácil, pero mejor ir por el difícil y el que tuviéramos que pasar más cosas. Habían partes llenas de espinas, tuvimos que pasar por un caño, bueno etc. Hasta que llegamos al camino principal de nuestra travesía, en esta parte haré notar que no llevaba las gafas puestas. Cuando entramos en el camino principal, Mario vio a un hombre que venía por ese caminó, el pensó que era mi amigo, aun que no sé que clase de amigos creía el que tenía yo que andaban con revolver en mano por el monte. Lo peor del cuento, el vio el arma y no me dijo nada. Yo veía una sombra difusa y algo hostil, pero pensé que era amigo de Mario, no mentiras, supuse que era alguien que había ido a pasear, como nosotros, que inocente soy.
Se dirigió directamente a nosotros, Mario pensaría que tenía yo poderes, que podía votar un kamehameha o un genkidama, dame tu fuerza pegazo o una bomba japosai, por que no me dijo que tenía un arma, cuando estaba a menos de dos metros dijo, manos arriba calzones abajo; Fue humillante, no dijo eso, dijo probos voltéense, no me miren la cara, acurrúquense, denme todo lo que tienen o los saco de este mundo.
Bueno imagínense en esa situación, Mario y yo a menos de 2 m de un man armado con cara de haber sido violado por su papá y haber matado a su mamá por no dárselo, diciéndonos que nos iba a matar. Pues nos tocó hacer todo lo que dijo.
Nos volteamos nos acurrucamos, yo sentí el susto más hijuemadre de mi vida, Bueno la verdad tuve hace menos de dos años uno peor, pero igual nos apunto y nos hizo que nos quitáramos todo, a Mario le pusieron el revolver en la nuca, yo creo que casi se muere del solo susto.
Al final a mi me robaron un buzo y ya por que mis tenis ni siquiera finos eran y más usados para que, pero a Mario, que pecado le robaron absolutamente todo.
Nos fuimos a mi casa le preste algo y nos fuimos a la casa de el.
La abuelita pensó que yo era amigo de los ladrones y que lo había robado yo. Todavía me siento triste por eso.
En todo caso, al final es una anécdota y me acuerda mucho a mi amigo Mario espero poder hablar nuevamente con él.
